← Volver a recetas

Risotto de Camarones

Un risotto de camarones cremoso, con manteca, vino blanco, un toque de ajo y perejil fresco, coronado con camarones dorados a la plancha.

Risotto de Camarones

Ingredientes

Para el risotto

Para los camarones

Preparación

  1. Preparar el caldo

    Calentar el caldo en una olla aparte y mantenerlo caliente a fuego bajo durante toda la cocción del risotto. Es clave agregarlo caliente, de a poco, para que el arroz no corte la cocción.

  2. Rehogar la base

    En una olla amplia, calentar el aceite de oliva con la mitad de la manteca. Agregar la cebolla picada y cocinar a fuego medio hasta que esté transparente. Sumar el ajo y cocinar un minuto más, sin que se dore.

  3. Tostar el arroz

    Agregar el arroz y revolver durante 1-2 minutos, hasta que los granos queden translúcidos en los bordes. Este paso ayuda a que el arroz suelte el almidón de a poco durante la cocción.

  4. Desglasar con vino

    Incorporar el vino blanco y revolver hasta que se evapore casi todo el alcohol y el arroz absorba el líquido.

  5. Cocinar de a poco

    Empezar a agregar el caldo caliente, un cucharón por vez, revolviendo con frecuencia. Esperar a que el arroz absorba cada cucharón antes de agregar el siguiente. Repetir durante unos 16-18 minutos, hasta que el arroz esté cocido pero todavía al dente.

  6. Saltear los camarones

    Mientras el risotto cocina, calentar una sartén aparte con un chorrito de aceite y la manteca. Saltear los camarones a fuego fuerte con el ajo picado durante 2-3 minutos por lado, hasta que estén dorados y apenas opacos. Condimentar con sal, pimienta y jugo de limón. Retirar del fuego para que no se pasen de cocción.

  7. Mantecar el risotto

    Retirar el risotto del fuego cuando el arroz esté en su punto. Incorporar el resto de la manteca fría y el parmesano rallado, revolviendo con energía hasta que quede bien cremoso. Ajustar de sal y pimienta.

  8. Servir

    Emplatar el risotto bien cremoso y colocar los camarones salteados por encima. Terminar con perejil fresco picado y, si se quiere, un toque más de parmesano.